El Presidente Nacional, Paul Meinema dijo que la industria del Cannabis debe respetar los derechos de los trabajadores

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Toronto – Enero 6 del 2017 - En lo que respecta a la seguridad y los derechos laborales de los trabajadores del cannabis en Canadá, el reciente informe del Grupo de Trabajo sobre Legalización y Regulación del Cannabis deja a algunos defensores laborales un poco aturdidos y confundidos.

La industria canadiense del cannabis está lista para convertirse en un actor importante en nuestra economía, donde miles de hombres y mujeres trabajadores percibirán sus ingresos y, en el ambiente adecuado, así como obtendrán los medios para apoyar a sus familias y cimentar aún más sus comunidades.  Con esto en mente, nuestro gobierno federal tiene la oportunidad de ayudar a moldear esta industria y el lugar de trabajo del futuro de una manera que refleje mejor las necesidades, realidades, valores y aspiraciones del Canadá del siglo XXI.
Ese futuro debe incluir seguridad laboral y derechos laborales completos para cada trabajador en cada etapa de la cadena de producción del cannabis.

Sin embargo, las recomendaciones de seguridad sobre el lugar de trabajo del informe parecen enfocarse directamente en el "deterioro", que es muy importante para muchos vendedores minoristas que pronto iluminarán el camino para los consumidores en esta industria en rápido crecimiento, pero es un poco confuso cómo se dirigirá este enfoque a los muchos otros trabajadores que cultivan y cosechan el producto.

Siendo el sindicato de trabajadores del comercio minorista, de la industria alimenticia y de la agricultura, nosotros como el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Alimenticia y Comercial de Canadá (UFCW Canadá por sus siglas en inglés) , estamos muy acostumbrados con las amenazas a la salud y la seguridad que sufren los trabajadores de cannabis en la etapa de producción, particularmente en jurisdicciones como Ontario, donde poco o ninguna norma de salud y seguridad industrial existe actualmente para la industria agrícola.

Las leyes en estas jurisdicciones deben ser reforzadas para tratar las preocupaciones y condiciones laborales comúnmente encontradas en la industria del cannabis, como el trabajo en espacios confinados, y las medidas preventivas para salvaguardar contra los riesgos ocupacionales causados por la exposición prolongada a luces, fertilizantes y pesticidas.
En el caso de Ontario, donde se encuentran más del 60% de los productores y operadores de distribución autorizados del país, se sigue negando a los trabajadores agrícolas el derecho a afiliarse a un sindicato, lo cual es un factor importante en la tremenda precariedad y vulnerabilidad de la fuerza de trabajo agrícola de la provincia.  Por supuesto, conectado con todo eso, la sombría realidad de que la agricultura sigue siendo una de las industrias más peligrosas, con algunas de las mayores tasas de mortalidad y de lesiones año tras año.
Los trabajadores que cultivan, cosechan y transportan las verduras, frutas y ganado que consumimos deben tener derecho a la negociación colectiva libre.  Los trabajadores de la industria del cannabis que está creciendo, no son diferentes.

En los Estados Unidos, la UFCW está orgullosa de representar a los trabajadores del cannabis en varias jurisdicciones, incluyendo aquellas en las que se legaliza el uso de la marihuana para uso recreativo.

Los miembros de la UFCW al sur de la frontera trabajan en dispensarios, cafeterías, panaderías, centros de identificación de pacientes, tiendas hidropónicas y centros de cultivo y capacitación. Los trabajadores de la industria del cannabis han ratificado algunos de los convenios colectivos más fuertes de cualquier industria, que incluyen planes de pensiones, beneficios de salud y bienestar, salarios justos y plena protección de los derechos laborales. El gobierno federal debe aprovechar esta oportunidad para liderar, haciendo de los derechos de los trabajadores una prioridad al discutir el futuro de la industria del cannabis en Canadá.  Es imperativo que se establezcan fuertes leyes de salud y seguridad para garantizar lugares de trabajo más seguros y saludables.  Además, el gobierno debe hacer su parte para abordar las condiciones laborales y de empleo de todos los trabajadores agrícolas de Canadá.  A ningún trabajador se le debe negar sus derechos, independientemente de su lugar de trabajo.